portada_cunaguaroEl 17 de enero de 2013 parecía un día normal en el Parque Zoológico El Pinar, ubicado en la parroquia El Paraíso de la ciudad de Caracas. El cuidador del parque realizó la ronda matutina en el sector donde se encontraban los mamíferos carnívoros, pero cuando se detuvo frente a la jaula del Leopardus Pardilis (Cunaguaro Felipe) observó que este mamífero tenía múltiples lesiones en su pata trasera derecha y en la delantera izquierda.

animacioncunaguaroLas lesiones que presentaba Felipe, la víctima, ameritaban ser investigadas, y la dirección del zoológico activó la denuncia ante un cuerpo de investigación penal,  de la cual fue notificada el Ministerio Público.

El proceso de investigación se inició, y un Fiscal del Ministerio Público solicitó el traslado, al sitio del suceso, de una comisión de la Unidad Criminalística Contra la Vulneración de Derechos Fundamentales (Uccvdf) del Área Metropolitana de Caracas para coadyuvar con la investigación.

Desde este momento cualquier evidencia física debía ser resguardada para llevar a buenos términos la investigación. Para los investigadores, el registro de visitas al parque; una llamada telefónica realizada en las oficinas del mismo o un cambio de guardia de seguridad tenían que pesquisarse para descartar cualquier hipótesis.

cunaguaro2En el sitio del suceso la comisión de expertos criminalístas e investigadores de la Uccvdf — liderados por el Subdirector Técnico de la Dirección de Asesoría Técnico Científica e Investigaciones del Ministerio Público—realizaron el Levantamiento Planimétrico e Inspección Técnica del lugar.

Se practicó la experticia físico-comparativa al sistema de seguridad (candado) del cubil (jaula) donde se encontraba Felipe cuando ocurrió el hecho; también solicitaron radiografías de los incisivos del cunaguaro para determinar una posible existencia de extracción de piezas dentales.

cunaguaromaderaLos funcionarios comisionados ingresaron al cubil y colectan una muestra estándar de la parte superior de un tronco de madera con signos evidentes de estrías, presuntamente producto de la fricción con otro cuerpo. Además se localiza una mancha de color negruzco sobre la superficie del suelo a 38 centímetros de la pared. Toman una muestra con un hisopo esterilizado, utilizando la técnica del macerado; y también encuentran un diente incisivo aparentemente del felino.

Igualmente practicaron una experticia toxicológica a muestra de sangre del animal, a fin de identificar algún tipo de sustancia química que pudiera inferir que fue sedado.

cunaguaro1Durante el curso de la investigación, el cunaguaro Felipe perdió el miembro torácico derecho, se lo amputaron debido al avanzado estado de infección que ponía en riesgo su vida. La veterinaria del zoológico entregó el miembro del cuerpo del mamífero a los expertos de la Unidad Criminalística para el análisis en el laboratorio y hacer la comparación con fotos de data anterior al hecho.

cunaguaro4En el marco de las diligencias ordenadas por la Fiscal del Ministerio Público, se ordenó un estudio antropológico y análisis morfológico al miembro amputado para realizar un reconocimiento óseo, microscópico, electrónico y radiológico que contribuyeran a esclarecer quién o qué pudo causar la herida del animal. El resultado de estos primeros análisis fue orientando la investigación para determinar que las lesiones (mordeduras) no fueron hechas por la mano del hombre.

Tras el hallazgo del diente incisivo, un odontólogo forense visitó a Felipe y ordenó su traslado a una clínica veterinaria para realizarle una radiografía de la cavidad bucal. Luego el animal regresa al zoológico y permaneció en la sala de enfermería para recuperarse de la anestesia.

cunaguaro5Los expertos colectan una nueva evidencia física: contenido gástrico del  Cunaguaro Felipe, expulsados por vía oral, al que se le practicó un análisis en laboratorio químico y biológico de la Uccvdf.

Todas las evidencias físicas  fueron colectadas cumpliendo con lo previsto en el Manual Único de Procedimientos en Materia de Cadena de Custodia de Evidencias Físicas.

La investigación se acercaba a su fase final, durante el trabajo de investigación se cuidó cada detalle; algunas hipótesis perdían fuerza; el Parque Zoológico El Pinar recobraba su rutina y el Leopardus Pardilis o cunaguaro Felipe se recuperaba satisfactoriamente.

Conclusiones:

  • La experticia toxicológica de la muestra de sangre del animal arrojó un resultado negativo ante sustancias para sedación.
  • El análisis realizado al candado del cubil determinó que no fueron violentados.
  • Se comprobó que el corte de las heridas del felino no fueron ocasionadas por una persona externa o  interna al sitio del suceso.
  • En la prueba realizada al contenido gástrico se evidenciaron restos de su propia piel, almohadillas digitales, pezuñas y restos del tronco de madera.
  • Se comprobó que el diente que se colectó, se le cayó en el proceso de tracción y desgarre cuando se mordía sus extremidades.

El análisis exhaustivo de todas las evidencias físicas, discusiones científicas entre los expertos e investigadores y opiniones de médicos veterinarios permitió concluir que el animal sufría una enfermedad conocida como Zoocosis.

La Zoocosis es generada por el estrés que sufren los animales en cautiverio, para los especialistas esta patología se puede detectar en alteraciones conductuales tales como: morder y golpear los barrotes, pasear de un lado a otro, balancearse, comer sus excrementos, y en casos extremos, automutilar sus extremidades. —