Arma blanca: es un instrumento laminado, caracterizado por presentar al menos un borde cortante o afilado. Estas armas pueden ser cuchillo, machete, espada, puñal, tijeras, navaja, lanza, entre otras.

Armas de Fuego: Instrumento mecánico, capaz de aprovechar la fuerza inicial y única proveniente de la deflagración de la pólvora para expulsar un proyectil con dirección, sentido y alcance, elementos estos que desde el punto de vista físico  varían considerando el binomio arma-munición.

Bala: Conjunto rígido de elementos que forman la munición para armas de fuego de ánima rayada; sus partes son: proyectil, concha, pólvora y cápsula iniciadora.

Campos: Son todos aquellos surcos a canales que se encuentran en el ánima del cañón y en el cuerpo del proyectil en alto relieve.

Concha: Recipiente que suele estar constituido de metal o aleaciones, en algunos casos metal y material sintético, de forma hueca que funciona como contenedor, cuyo diseño debe poseer la resistencia y elasticidad adecuada para que al momento del disparo sus paredes se expandan sobre las de la recamara, con el fin de evitar la fuga de gases.

Disparo: Acción de expulsar un proyectil desde el interior del cañón de un arma de fuego.

Estrías: Son todos aquellos surcos a canales que se encuentran en el ánima del cañón y en el cuerpo del proyectil en bajo relieve.

Munición: Es el suministro de carga o provisión que se coloca en determinada arma de fuego, siendo este uno de los elementos necesarios para efectuar el disparo.

Proyectil: Es el elemento dinámico de la munición, todo cuerpo de forma regular, que aprovecha la velocidad inicial y única obtenida de la propulsión de los gases proveniente deflagración de la pólvora; sus partes son: Vértice, cuerpo y base.